La Autoridad Reguladora de los Servicios Energéticos (ERSE) ha anunciado que el Tribunal Administrativo del Circuito de Lisboa dictó el 5 de enero de este año una sentencia en la que rechazaba todas las reclamaciones de los operadores de gas, ahorrando así 1.000 millones de euros a los consumidores portugueses.
El caso, que lleva en curso desde 2010, involucraba a las distribuidoras de gas, que buscaban trasladar esta cantidad a los consumidores finales mediante un incremento de las tarifas aplicadas a los usuarios de media y baja presión.
Ius Omnibus felicita una vez más a ERSE por su continua defensa de los derechos de los consumidores portugueses.
Fuente: Jornal de Negócios